Wednesday, February 22, 2012

EL TACTO MÁGICO DEL CORAZÓN

Esta mañana la nieve y el hielo han sido los protagonistas de una nueva jornada montañera. Después de media hora de ascender, nos hemos puesto los crampones como medida de seguridad. Curiosamente las reflexiones de la ascensión han estado acompañadas de un cielo azul intenso y un aire limpio y puro. Eso si...el viento del norte hacia que la sensación térmica fuese de menos 25 grados. El tacto del viento en la cara hacia del caminar algo necesario para activar la circulación. Seguir cultivando la atención en estas condiciones extremas es un autentico reto. En esta situación uno tiene la percepción de que el corazón habla y el cerebro escucha.
Toda cultura ancestral procedente de cualquier punto del planeta considera de forma invariable al corazón como fuente de sabiduría, conocimiento espiritual, pensamiento y emociones profundas. Pero es evidente que mientras en lo tecnológico estamos viviendo en las ciudades del siglo XXI con todos sus adelantos, en Lo Humano seguimos viviendo en las cavernas de las tribus primitivas. El corazón gobierna el flujo de energía de todo el organismo y todos los órganos son sus subordinados, pero paradójicamente es el cerebro y la mente los que toman las riendas de la inmensa mayoría de nuestras decisiones.
¿Sera este desequilibrio que tenemos entre cerebro y corazón el causante de tantas crisis y de tanto sufrimiento e injusticias? ¿Tenemos conexiones no locales con otras mentes y con el entorno? ¿Tiene el corazón capacidad para almacenar información? ¿De dónde saca el corazón su capacidad de Amar? ¿Qué quiere decir que sentimos con el corazón? ¿Puede nuestro corazón comunicarse con otros? ¿Puede el corazón pensar?
Vivir en coherencia quiere decir tener la capacidad de escoger lo bueno de cada momento, orientarse hacia lo bello que cada situación encierra y captar lo verdadero del mensaje que la vida nos está ofreciendo. Vivir en coherencia es tan fisiológico como el acto de caminar de manera armónica o de respirar de forma fluida. Vivir en coherencia quiere decir ser capaz de percibir el entorno, sentir su significado y encontrar la forma de responder al mensaje. En definitiva, la coherencia y el camino interno de la experiencia espiritual caminan cogidos de la mano.
Ahora la ciencia moderna no quiere ser menos y viene a decirnos que existen evidencias que demuestran que esas verdades son algo más que simples metáforas. La ciencia moderna viene a decirnos que el contacto físico juega un importante papel a la hora de facilitar el intercambio de energía, como ocurre al darnos un abrazo, y que estas verdades son algo más que simples metáforas. Muchas técnicas de sanación se basan en un intercambio de energía de algún tipo entre las personas. El corazón es el principal candidato como fuente de esa energía electromagnética cuando las personas se tocan o se encuentran cerca. El abrazo armónico entre corazón y cerebro genera un estado de bienestar y una percepción extraordinarias.

1 comment:

Manu-el said...

La ciencia ha demostrado que es posible registrar el electrocardiograma de una persona en el encefalograma de otra, siempre que esas dos personas estén en cercanía próxima y sobre todo si se encuentran en contacto físico. Además el estado emocional de la persona se refleja en el campo electromagnético generado por el corazón y los campos de muy baja frecuencia similares al campo electromagnético cardiaco, son capaces de afectar los tejidos vivos en condiciones de laboratorio, de cambiar la estructura molecular del agua o de producir cambios conformacionales en el ADN.

Es decir, que los campos electromagnéticos son detectables por los sistemas biológicos a nivel celular. Una auténtica maravilla ocurre cuando un corazón se sitúa junto a otro y ambos sintonizan y acaban latiendo a la vez y compartiendo su ritmo. Por eso el corazón del abuelo ordena el patrón rítmico del nieto, o la madre el de su hijo, o la pareja de enamorados tiende al unísono. Y si se colocan varios corazones juntos también llegarán a compartir el ritmo, como le pasa a los músicos de una orquesta. La sincronización entre corazones nos habla de su poder de adaptación y de resonancia con el ritmo más armónico, lo que establece las bases de la relación del terapeuta con su paciente. Nuestras emociones tienen la capacidad de contagiar a aquellos que se encuentran en nuestra cercanía, y las emociones de los demás nos afectan a nosotros mismos.

Mas información
http://www.laboratoriostaxon.com/documentos/Memoria%20celular%20v2.pdf